Arquitecturas XS_ Diseño de producto. La envolvente arquitectónica delimita de alguna manera el espacio que habitamos, a menudo compuesta por una compleja capa de sistemas constructivos interconectados, entramado estructural, pieles de cerramiento, sistemas circulatorios, instalaciones, aislamientos…Y todo este conjunto viene a configurar el refugio que el ser humano ha desarrollado durante milenios para protegerse de los agentes externos que le son adversos preservando su calidad ambiental, su seguridad. En esta burbuja y por extensión en todo el entorno habitable, desarrollamos nuestra forma de vida, rituales, diálogo y poética, tanto en lo privado como en lo social. Sin embargo, este vacío delimitado constituye únicamente el soporte o plataforma; sobre ella, necesitamos organizar un complejo entramado de dispositivos que nos permiten desarrollar adecuadamente nuestras actividades hasta el último gesto. Hablamos de los objetos que nos rodean, una silla, un perchero, la manivela de la puerta, en su mayoría, elementos con identidad propia, con los que interactuamos y posicionamos según necesidades o preferencias. Hablamos de la menor escala en el proyecto arquitectónico, y como en la música, es en el conjunto correctamente ordenado de todas sus notas, matices, espacios o silencios, reside la coherencia y perfección de la obra. Para inmat, cada proyecto supone una auténtico reto analítico respecto a la optimización de movimientos, uso de los espacios y comunicación. En esta línea de pensamiento, cualquier elemento o concepto capaz de mejorar nuestra vida, tanto en funcionalidad como en lo que nos transmite, merece estar presente.
Espacio Baño. Un lugar de intimidad primigenia. Iniciamos el día, después del sueño reparador nos dirigimos al espacio del agua y la quietud, el encuentro con uno mismo en un primer tramo de consciencia transitoria hacia el mundo real. Una especie de “cámara hiperbárica” que nos permite readaptar paulatinamente nuestras variables físicas y mentales para afrontar un nuevo reto vital. En el espejo, frente a uno mismo; en la ducha, bajo el agua que nos recarga de energía renovada, sentimos como partir del punto cero un día mas. Desde cierta perspectiva, volvemos a nacer una y otra vez: nuevas expectativas, nuevas vivencias. Es un lugar intenso y trascendental, un “núcleo periférico” donde tecnología, funcionalidad y confort se concentran en cada centímetro de materia. La revisión de estos espacios supone un ejercicio imprescindible, nuevas soluciones y nuevas atmósferas posibles. A partir de 1998, comenzamos una enriquecedora colaboración con la firma ArtQuitect, especializada en este especial universo del baño, revestimientos cerámicos, griferías, lavabos, accesorios. Dirigida por Paqui Ricós y Ramon Comelles, un magnifico tándem, que con una visionaria manera de entender el producto, decide confiar en nuestro estudio para acompañarles en tan ilusionante viaje. Esta extraordinaria experiencia, enriquecida con la lucida aportación de Ramón Úbeda en la comunicación, dará pronto sus frutos con interesantes reflexiones entre la funcionalidad y la poesía mas evocadora.
Instalación temporal. Nos situamos frente a esa otra arquitectura, nómada, escenográfica, expresiva, donde los actores conquistan a su público transmitiendo las virtudes de lo expuesto e intentando mostrar creativamente su mejor faceta. Otras materias, otras formas, donde contenedor y contenido dialogan estrechamente con un objetivo: diferenciación mediante la puesta en valor de un conjunto.
El proyecto más complejo, la rehabilitación residencial. Para el arquitecto, proyectar un lugar de residencia es probablemente uno de los ejercicios más complejos con los que debe enfrentarse a lo largo de su ejercicio. Este es un lugar muy exigente, donde más estrechamente interactúa el ser humano. Confort, seguridad, funcionalidad, eficacia, calidad, durabilidad, solidez, versatilidad, adaptabilidad, accesibilidad, visibilidad, aislamiento, atmósfera, poética…frente a una gran diversidad de escenarios, sueño, descanso, aseo, trabajo, cocina, tertulia, ocio, una lista interminable de acciones y requisitos. Es la experiencia el principal aliado en esta categoría de proyecto como renovación y puesta en valor, donde el conocimiento acumulado a través de los años nos permite comprender al usuario en profundidad y gestionar con éxito esa larga lista de variables y preexistencias.
Negocios a pie de calle. La vida de nuestras ciudades está condicionada, entre otros aspectos, por su tejido comercial, generando un efecto acogedor en su atmósfera, a medida que descubrimos espacios y productos calle a calle. Diferentes densidades y áreas especializadas, propuestas innovadoras o sorpresas de coleccionista. El comercio se asocia a necesidades concretas, pero también al paseo contemplativo como parte de la ciudad transitable; avenidas, arbolados y aceras constituyen su tangencial antesala y alfombra roja de acceso a la diversidad propositiva, el latido de la temporalidad frente a lo permanente.
Ocio y experiencias. Nuestro tiempo libre debe situarse fuera de manuales ortodoxos, requiere de escenarios liberadores y evocativos, donde escapar a la imaginación y el disfrute de experiencias excepcionales y a menudo compartidas. Espacios de música y copas, cafeterías o restaurantes son lugares para la desconexión, la experiencia social y sensorial más allá de protocolos. Desde nuestra visión creativa, las propuestas dirigidas a configurar este tipo escenarios constituyen interesantes oportunidades de experimentación, donde la luz, el sonido e imaginativos dispositivos socializadores deben componer un repertorio estimulante y diferenciador.
Con los pies en el suelo. La nueva construcción, parte del volumen habitable hasta llegar a dialogar con su entorno, sociedad de formas construidas, naturalezas mestizas y habitantes en movimiento. Orden y contexto dan sentido al proyecto.